
Nos enseñaron que el amor es épico, que se vive en un «felices para siempre» digno de cuento. Pero, ¿y si la verdad fuera más simple y a la vez más profunda?La secuencia de la película Up es, en esencia, una crítica a nuestra obsesión por la grandiosidad. En diez minutos, sin diálogos, nos muestra que la vida más rica no es la que se narra, sino la que se vive en silencio.¿Te atreves a mirar detrás de la fachada de la aventura y descubrir la belleza de lo ordinario? Mi nueva cápsula desglosa por qué esta historia es mucho más que una simple animación.
La magnífica monotonía